por SHARLEE TRUJEQUE.

Ahora si Juanes se metio en una camisa, y no precisamente negra como su canción, sino en una de once varas después de la polémica noticia de un concierto “por la paz” en la isla de Cuba.
En este lado del gabacho las cosas se le van poniendo cada vez más difíciles al colombiano, debido a que muchos protestan por la idea calificandole de “ingenuo e ignorante”, palabras textuales de María Conchita Alonso, cubana de nacimiento y venezolana por crianza, aparecía en “El gordo y la flaca” haciendole un llamado de atención a Juanes para que cancelara tal locura.

Juanes se defendió en un programa de televisión de los ataques que ha recibido por su decisión de realizar un concierto por la paz en Cuba y aseguró que su objetivo es trasladar el mensaje de que “es tiempo de cambiar las mentes”.
“Ir a Cuba es un símbolo de que es tiempo de cambiar las mentes”, una oportunidad de decirle al mundo que las “personas tienen que cambiar”, dijo el artista en el programa de televisión “Aquí y Ahora”, de la cadena estadounidense Univisión.
No obstante, a raíz de la polémica que ha generado el concierto en el influyente exilio cubano y porque “muchos de los cantantes” que invitó han declinado participar, el intérprete estaría analizando la conveniencia de cancelar el evento, que se celebrará en la Plaza de la Revolución, de acuerdo con fuentes del sector.
Inicialmente se esperaba que artistas de Estados Unidos, España, Venezuela, México, Puerto Rico y Argentina participaran junto al colombiano en la isla caribeña.
Juanes dijo a Univisión que lo último que pretende es “ofender a los cubanos que viven fuera de la isla”, quienes le han reclamado que cante en nombre de la libertad y no de la paz: “La paz es un complemento de muchas cosas. Aquí me dicen: “Bueno, allá no tienen libertad’, y yo les digo: Ok, si no tienen libertad, ¿cómo pueden tener la paz?”.
Juanes ha recibido fuertes críticas de varias organizaciones anticastristas de Miami, donde se concentra la mayor parte de cubanos, por considerar que el concierto debería organizarse para pedir por la libertad de Cuba, “sometida a la represión de una dictadura de 50 años”. Uno de los grupos del exilio incluso prepara para el próximo viernes la manifestación “Un martillo y un disco de Juanes”, en la famosa Calle Ocho, con el objeto de mostrar el rechazo por el concierto: “En rechazo a esta humillación y provocación de Juanes a la comunidad cubana, nos preparamos para destruir la música de Juanes y como respeto a la comunidad cubana se han unido colombianos, venezolanos y hondureños”, dijo hoy Miguel Saavedra, presidente de Vigilia Mambisa, una organización del exilio cubano, con sede en Miami.
El rechazo a la iniciativa de Juanes se ha extendido a otros artistas que en principio iban a acompañar al colombiano en su concierto, como el español Miguel Bosé y la puertorriqueña Olga Tañón.
Por ejemplo, el puertorriqueño Luis Fonsi de plano declaró en entrevista radial que había sido invitado por Juanes para tal concierto, pero de plano le dijo sacó la vuelta con un rotundo “NO”, explicando que agradecia que lo tomaran en cuenta pero que no le entraría al guateque….sin dar más explicaciones.

Aunque en un principio se había anunciado que Olga Tañon le entraría al quite, ahora no se ha decidido si participará. Tañón en un comunicado expuso su “posición general en cuanto a poder expresar su música”, según Bonnet, pero “ni está confirmando ni está desmintiendo su participación”.
La artista aseguró que el compromiso de ella y Juanes en todos los lugares donde los han invitado es con los pueblos, no con las ideologías, ni con los sistemas que los dirigen.
“Nuestro compromiso ha sido compartir nuestro talento y nunca excluir a ningún pueblo que nos abra sus brazos. Cuba no puede ser la excepción”, enfatizó.
Reconoció que el tema político de Cuba es sumamente delicado, complejo, lleno de sentimientos y visiones diferentes, por lo que siempre lo ha respetado y ha evitado involucrarse en el mismo.
“Por ese, mismo respeto fue que apoyé a mi amigo Juanes en esta valiente propuesta. Mi propósito nunca ha sido, ni será intervenir en este asunto, sino entrar en comunión con el pueblo cubano a través de la música”, subrayó.
Se lamentó que ella y Juanes han sido juzgados por “un puñado de personas que tienen el poder momentáneo de la tinta, el micrófono y cámaras, cuando en mi caso ni siquiera había realizado una sola expresión pública sobre este asunto”.
“Como profesional, mujer y madre les aseguro que tengo la capacidad de tolerar acusaciones o posturas diferentes a las mías”, dijo Tañón. Pero no puede aceptar aquellas que consideró estén basadas en mentiras, rencor y odio por el “sólo hecho de no compartir la misma visión”.
Añadió que tampoco puede aceptar esas posturas “sobre la honesta intención de Juanes al querer realizar un gesto de amor y compasión mediante lo que sabemos hacer con el corazón, música”.

Tañón ha recibido también críticas en programas de radio por parte incluso de algunos de sus fanáticos, lo que ha obligado a la artista a reconsiderar su participación: “Compré la entrada para su concierto en octubre, pero si va a Cuba con Juanes, estoy dispuesta a no asistir. Para los que estamos viviendo en el exilio venezolano, no estoy de acuerdo con que Juanes y sus acompañantes estén allá (en Cuba)”, dijo una venezolana a la emisora Actualidad 1020 de Miami.
Otro radioescucha cubano comentó: “Juanes no sabe los muertos que tenemos en el Estrecho de Florida y no conoce la cantidad que han sido fusilados. Cantar con la imagen del Ché en la Plaza de la Revolución ofende a esos muertos y me extraña que Olga Tañón vaya”.
Juanes, Tañón, el español Miguel Bosé y otros artistas invitados a participar en el concierto en la Plaza de la Revolución, en La Habana, han sido criticados por varias organizaciones del exilio cubano.
Los cubanos de Miami consideran que sus compatriotas en la isla necesitan solidaridad ante la “represión del régimen castrista” y que en vez de música, se exija la libertad de los presos políticos, la convocatoria a elecciones y el respeto a los derechos humanos.

Por otro lado, el artista cubano Willy Chirino aplaudió la iniciativa de Juanes, pero advirtió de que es imposible obviar la política en Cuba, un país que ha sobrevivido a “la peor y más larga dictadura de este hemisferio”.
“Es aún menos posible pretender que este concierto no tenga ninguna connotación política cuando el autodenominado organizador del evento es Amaury Pérez, uno de los artistas más emblemáticos de la dictadura de los Castro”, precisó Chirino en un comunicado.
Total que Juanes le dió al centro de la controversia y no se la va acabar a menos que desista y conserve admiradores…ó le siga y lo quemen en leña verde por idealista y revolucionario.
Pero como diría una de sus rolitas: “es tiempo de cambiar el odio por amor”…pobre Juanes, a ver como le va con su camisa de once varas.
